martes, 27 de enero de 2009




Postal Service - Give Up (Sub Pop, 2003)
por Julio Saporotti

Es tan simple como que te digan que después de escuchar este disco podrás morir tranquilo, y no necesariamente debas hacerlo (morir), pero si escucharlo, porque te provoca esa sensación de estar viajando hacia un destino lejano, pero que a medida que avanzas te demuestra que en el camino hay paisajes inolvidables, sorprendentes y tan relajantes, que finalmente decides volver siempre a ese lugar, y seguir haciendo el recorrido por tierra, porque si tomas un avión y te pierdes esos 10 parajes que conforman el trayecto, llegarás a destino y no sabrías porque estás ahí.

En cuanto a lo sonoro, este disco te mantiene por sobre todo atento y relajado, esperando esa melodía pegajosa y absorbente, o ese encuentro sublime del pop con la electrónica, que te demuestra las bondades de los computadores y la sensibilidad pop puede fusionarse y entregarte 10 canciones completamente indispensables y que querrás volver a escuchar una y otra vez.

La recomendación es que cuando te subas al metro a las 7:30 a.m. y estés apretado por todos los flancos posibles de tu cuerpo, saques tus audífonos y le des play a Give Up, y por 44 minutos olvidarás que la mayor parte del tiempo la vida es una tortura, sobre todo en la locomoción colectiva.

Como dato importante hay que saber que éste es el único disco de este dúo formado por Benjamin Gibbar (Death Cab for cutie) y Jimmy Tamborello (Dntel), y que según cuenta la leyenda, se enviaban el material por correo y construían las canciones a distancia, por eso el nombre Postal Service.

Frases clave: “don’t wake me I plan on sleeping in”, “tell me am I right to think that there could be nothing better” “this place is a prison and these people aren’t your friends”.




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domingo, 25 de enero de 2009

La tuerta



La Tuerta
por Javiera Mancilla

¿Quién podría enamorarse de una mujer tuerta?, fue lo primero que pensé al enterarme de que existió en España una princesa llamada Ana de Medoza, que a la edad de trece años, mientras practicaba su lección de esgrima, fue herida accidentalmente por uno de sus guardias en el ojo derecho y ascendió a la historia como “la princesa tuerta de Éboli”.

Lo cierto es que según muchos autores de la época “la tuerta”, como le llamaba su madre, era una mujer de carácter fuerte, valiente y que incluso fumaba puros y participa de cuanta maquiavélica intriga encontrara. Una mujer que, aunque no muy alta, era muy llamativa y que en mi retina quedó grabada como la representante de la belleza “mujer-hombre”, una especie de ser andrógino digno de una película de Buñuel.

Conversando con algunos amigos, a través del ya indispensable MSN, varias interrogantes movieron mis sesos; por ejemplo ¿cómo sería ser miembro de la monarquía, (una especie de figura pública moderna) y con un ojo de menos?

Pues bien, un parche negro en un ojo me parece una señal de haber vivido peligrosamente y de haber salido bien parada. Un parche de tuerta concede autoridad, pienso yo; quien lo lleva es una persona de temer como lo fue Ana, por lo cual en temas de autoridad, el parche no le causaría inconvenientes sino que le daría ventajas.

Por otro lado, pienso en temas del corazón. A la princesa de Éboli nunca le faltaron pretendientes; Si bien, tenía un defecto chocante y notorio en su rostro, ella era una mujer poderosa lo cual actúa hasta nuestros días como un imán para los hombres.

Claro que alguien, o mejor dicho, más que alguien se podrían enamorar de una Tuerta, como fue el caso de Rui Gomez de Silva o Antonio Perez, algunos de los amores de Ana, o como lo han hecho grandes artistas inmortalizando su rostro asimétrico con sus pinceles, o como yo misma, que sin siquiera saber de su existencia, descubrí un personaje notable, lleno de vida y adelantada a su tiempo. Al final del día, comprendo que teniendo un ojo bueno, el otro resulta un lujo.


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viernes, 23 de enero de 2009

Lo que se viene

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NOVEDADES


Ahora una lista de nuestros colaboradores y lo que nos prometieron.



Natalia Gonzales (Coneja), nos hablara del fenómeno ovni.

Vivian Díaz, como ya pudieron ver tendrá una columna.

Catalina Woken, entrevisto a una cantante electro de Australia que se radico en Reino Unido.

Su hermana gemela, Vicky Vickers, nos hablara de la fotografía lomo en Chile.

Julio Saporoti, criticará discos, empezando con Postal Service.

Javiera Pescá, nos hablara de personajes notables como la princesa tuerta.

Jota Pe, nuestro experto en física nos explicara como transformar el sonido en color.

Miguel Véliz, su servidor nos trae el kuduro, un ritmo que hace furor en Angola.


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jueves, 22 de enero de 2009

La columna de mi columna

La columna de mi columna
Por Vivian Díaz


Fanática de la revista Paula (a mucha honra), leí un mini-artículo de unas niñas diseñadoras de la Cato que con pocos recursos y de una idea muy simple había nacido un video para un grupo chileno, CHC.

Había escuchado el nombre del grupo, pero jamás había oído su música... Con el bendito youtube, busqué el video y PAF!, me encantó. Con la cámara de un notebook grabó a los integrantes del grupo y ellos sólo se dedicaron a cantar y pasarlo bien (por lo menos eso se ve en el video, pura buena onda...).

Con ésto pensé, que es bastante seguido lo que los estudiantes ( de todo nivel educacional) reclaman por la falta de recursos y me doy cuenta con este tipo de ejemplos que la creatividad aparece en la más mínima expresión y que sólo hace falta ganas y una croquera para anotar lo que se venga a la mente...

Es así como nace esta columna, tomando en cuenta el ingenio de esas niñas, mi columna en esta revista se basará en cosas que nacen de mi cabeza y que se conjugan con otras ya expuestas para así dar paso a algo diferente, quizás aburrido o poco motivador, pero con todas las ganas y cariño de mi parte.







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sábado, 10 de enero de 2009